viernes, 4 de enero de 2008

happy birthday to u







Bolivia II

“y nunca olvides: mis orquídeas
llegaron de la selva”



venía de tener una sesión de fotos
con el atardecer,
cuando me acordé de Bolivia
y ese señor que ofrecía barcos de chala de maíz,
barcos como los del Titicaca
desarmados en las manos del viento
pero miniatura,
y este viejito
que nos lo regalaba
y le dijimos que no,
quién sabe por qué,
ya cansados de que al final
toda la gente amable sólo diga
1 boliviano
y se alejara para siempre de nuestras vidas.
y así fue con todos,
excepto el chico del hotel de Ollantaytambo,
que trabajaba para el servicio
pero hacía chistes como un buen amigo,
que
además
dirige un hotel.
con él nos tomamos un etiqueta negra
cortesía de estos viajeros ladrones-
aunque no fui yo el más manotero, sólo saqué
un tótem horrible
y lo regalé por miedo a ser castigado.fue en esas calles de La Paz,
donde olía
a desechos etílicos,
como una mezcla de anís y coca,
una cosa inquietante que emanaba de las cuevas de las brujas:
té para la impotencia
San Pedros para viajar en el pasado,
era mucho para mí, que nada más pienso en pinturas abstractas
antigüedades sin tiempo,
fieles,
pero muy abandonadas-

porque en Bolivia todo era un gran trayecto
escondido en las dificultades de la situación,
moviéndonos sin llegar a nada,
encontrando lugares en el silencio,

y es que en Bolivia hubo muy bellos atardeceres
aunque todos los vimos desde algún micro
y luego de alguna horrible tormenta de rayos
que nos impidió disfrutar el viaje.

linda k.


1 comentario:

Anónimo dijo...

linda sos un chabon?