domingo, 24 de agosto de 2008

might be always wrong
















"Se enfriaba, desvalido, mi pecho,
pero eran ligeros mis pasos.
Me puse en la mano derecha
el guante de la mano izquierda.

¡Me pareció que había muchos peldaños
aunque sabía que eran sólo tres!
Un murmullo otoñal entre los arces
me pidió: “¡Muere conmigo! ..."











2 comentarios:

Anónimo dijo...

triste foto, triste canción

a veces me recuerdas a mí.



Santa Rosa, días de tormenta.

Anónimo dijo...

santa roza

la amenaza del tigre

ls furia de un gatito

excusas
excusas
excusas

pero amamos la tristeza, así que la amamos, eh